La ciudad no es un árbol

Creada el 12 de Enero de 2014 a las 14:34 por adripr11

Proyecto: Urban Games 2013
Tema: Diálogos
Coordinadores: abarca dacama

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Descripción

¿Qué es lo correcto?¿qué ciudad es la que buscamos?

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La reflexión que se hace en este texto nos ayuda a pensar en cuál es la forma correcta de hacer ciudad, la natural o la artificial.

La ciudad natural responde a un programa con una relación dispersa entre los diversos elementos que lo componen, sin una zonificación clara y concisa. En contraste a esta habla se habla de la ciudad artificial/árbol donde existe una relación más disgregada entre los elementos, pero que ayuda a establecer un contacto más rápido entre estos, elementos independientes que se proyectan en función de un uso concreto y a los que después se les busca la conexión con la ciudad.

A veces nos maravillamos con las infraestructuras que se crean, en las formas en las que interactúan con la ciudad, pero sin embargo, no elegimos esos sitios para hacer nuestra vida diaria, elegimos destinos que responden  a un programa y a un diseño pasado, nos sentimos atraídos por la forma en la que se organizaba la ciudad antigua, como eran sus calles, sus casas, sus plazas…

 

Los diversos ejemplos nos ayudan a ver como pensaban la ciudad los arquitectos más relevantes: Lynch, Solà Morales, Le Corbusier, Soleri…

El análisis de los principios ordenadores y de algunas pautas nos ayuda a crear una ciudad moderna atendiendo a los principios de la ciudad antigua. Esto ayuda a que en diversas zonas no se masifique o se construyan edificios que rompan con la estética de lo construido. Como ejemplo de esto podemos hablar de cómo sería construir un nuevo edificio en el Albaicín de Granada o en Realejo, donde existe una ley urbanística estricta para no romper con la armonía que genera el lugar.

Hablando de estas zonas de Granada podemos decir que estamos en el caso de ciudad natural, la parte de ciudad antigua donde se suceden calles y callejuelas, diferencias de cotas y espacios públicos que responden a las necesidades de su gente, de su vecindario.

 

Dispersándonos de la ciudad de Granada y yéndonos a la ciudad de Nueva York, vemos el ejemplo citado del ciudadano y el taxista. En una ciudad árbol donde las calles están menos definidas y existe una semiretícula es más fácil que el taxista puede ejercer bien su función y el usuario tendría más difícil encontrar una respuesta rápida a sus necesidades. 

También habla de la separación de usos y su ubicación en las ciudades. Hoy día hay que alejarse de la ciudad para ir a trabajar, las fábricas se sitúan a las afueras, e incluso las nuevas universidades también disponen de una ubicación separada de la ciudad. Esto es un error que no hace ciudad, la clave está en hacer un todo, que cada elemento no se siente aislado del otro y así tratarlos todos por igual.

 

¿Dónde está entonces la solución? Consideremos que la mayoría de los proyectos urbanos, se realizan conforme a la ideología de uno o varios miembros y es esto lo que no ayuda a responder a las necesidades de la ciudad. Lo mejor es hacer un programa que responda a lo que realmente necesite, que exista un diálogo entre el diseñador y los ciudadanos y hacer un estudio de que es lo conveniente para el lugar y para su gente, será entonces cuando lleguemos a esa conclusión que buscamos y que responderá a un programa de ciudad donde la población y la ciudad sean uno solo y donde estos se complementen.

 

Fuente de imagen: http://www.fondobook.com/wp-content/uploads/2013/04/fondo_hd_169_dibujo_ciudad_arbol_fantasia.jpg

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