La ciudad no es un arbol

Creada el 23 de Enero de 2014 a las 16:52 por gabriarrocha

Proyecto: Urban Games 2013
Tema: Diálogos
Coordinadores: abarca dacama

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Cristopher Alexander

La ciudad no es un árbol (1965)

Ciudad natural - ciudad artificial

 

 “El árbol de mi título no es un árbol verde con hojas. Es el nombre de un modelo de pensamientos”

 

Reconozcamos que falta algún ingrediente esencial en las ciudades artificiales, cuando las comparamos con las ciudades antiguas, esas que se han creado lentamente y se han entramado poco a poco.

Cristopher Alexander dice y creo que no se equivoca que los propios arquitectos admiten que prefieren vivir en ciudades antiguas e incluso en edificios antiguos antes que hacerlo en otros nuevos

Los ciudadanos no agradecen la labor de los arquitectos se consideran la irrupción de los edificios modernos como una consecuencia inevitable y triste del hecho de que el mundo se está acabando.

Los arquitectos y urbanistas han presentado propuestas y diseños atrevidos, con la esperanza de recrear de forma moderna las diversas características de la ciudad natural. Pero hasta el momento no han sido capaces de crear algo nuevo, solo de recrear lo antiguo

¿Cuál es la naturaleza intrínseca, el principio ordenador que distingue a la ciudad artificial de la ciudad natural?

Una ciudad natural tiene la organización de un semi-retículo; sin embargo, la ciudad artificial la organizamos siguiendo la estructura de un árbol.

El axioma del semi-retículo es el siguiente: Una colección de conjuntos forma un semi-retículo si, y sólo si, cuando dos conjuntos que pertenecen a la colección se superponen, el conjunto de elementos comunes a ambos pertenece también a la colección.

Si, en un contexto de sociedad tradicional, pidiéramos a un individuo cualquiera que nombrara a sus mejores amigos y pidiéramos a cada uno de éstos que nombrara a su vez a sus mejores amigos, todos se nombrarían los unos a los otros y acabarían formando un grupo interrelacionado cerrado.

El axioma del árbol establece: Una colección de conjuntos forma un árbol si, y sólo si, para cualquier par de conjuntos que pertenecen a la colección, o bien uno está totalmente contenido en el otro, o bien son disjuntos.

En la ciudad moderna si pedimos a un hombre que nombre a sus amigos y después a cada uno de estos que nombre a los suyos, todos nombrarían personas distintas y muy probablemente desconocidas para el primer interpolado; estas personas nombrarían a su vez otras y así en adelante. En la sociedad moderna no existen prácticamente grupos cerrados.

 

TENEMOS QUE BUSCAR EL SEMIRETÍCULO Y NO EL ARBOL

Las ciudades modernas son ciudades árbol, incluso cuando se destruye un poco de ciudad, siempre se reemplaza el semiretículo que había antes por un árbol, ¿A qué llamamos  árbol?

A las ciudades modernas por ese afán de compartimentarlo todo, disociando los elementos internos de la ciudad y al mismo tiempo disociando la sociedad, los ricos separados de los pobres, los muy ricos separados de los poco ricos.

Urbanizaciones exclusivas, con exclusivos jardines, guardias de seguridad y  altos muros. Jóvenes separados de sus padres en ciudades universitarias y  viejos separados de los jóvenes en ciudades geriátricos tipo SunCity.

Zonas para el ocio, zonas para trabajar, zonas para dormir, no conoces a tus vecinos, no interactúas, no te relacionas.

Es importante darnos cuenta nosotros como futuros urbanistas que no podemos pensar como árbol aunque probablemente sea lo más cómodo esto lo creo debido a que todas las ciudades modernas son de este tipo, pero no nos damos cuenta que la humanidad y las relaciones entre personas no se puede cambiar por una simplicidad conceptual que beneficia al diseñador, incluso al promotor pero que destroza la vida de las personas que viven en ella, porque no hay superposición no hay interrelación nos perdemos la riqueza cultural que llega de la mezcla y acabamos haciendo de las ciudades, cárceles de solitarios.

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